Rafael Manríquez: ¡Qué viva el canto!

Escuché la letra de Neruda en un joropo exquisito, luego un huayno y hasta un bossanova. Era la voz de Rafael Manríquez, con unos arreglos musicales que sabían a placer. Pensé en la globalidad, característica del individuo actual, en el poder de los orígenes... La fusión perfecta de tantos recorridos, en un continente mágico que guarda sabores amerindios. Rafael rescata en su trabajo los placeres de esta tierra, y pregona ¡Qué Viva el canto!